En efecto, la nueva película seguro será una decepción para quienes como yo, alcanzamos a ver Star Trek o Viaje a las Estrellas en su emisión originalmente televisada. Una serie carismática, que con decorados de cartón y diálogos profundos sobre situaciones trascendentes, constituyó para muchos la primera cátedra de filosofía y ciencia futurista.
Después de todo, Gene Roddenberry, su creador, se estaba adelantando más de cuarenta años a la visión integracionista que apenas hoy ha dado un primer paso con la llegada de Obama a la presidencia de su país. En la nave estelar Enterprise de aquellos años, la tripulación en cambio ya incluía un asiático, una mujer negra y un mestizo alienígena.
Eso sí, las preocupaciones de los navegantes, típicamente humanas, se enmarcaban en el contexto de la aventura infinita del espacio: la última frontera. Su misión de cinco años, estaba entonces “dedicada a la exploración de mundos desconocidos, al descubrimiento de nuevas vidas y nuevas civilizaciones, hasta alcanzar lugares donde nadie ha podido llegar.”
Y sí, nadie podría negar que la serie era entretenidísima, pero al mismo tiempo tenía la magia de colocar grandes temas en una plataforma popular de reflexión, que de alguna forma se mantuvo, con mayor o menor suerte, en las diez películas que la siguieron.
Esta relectura, sin embargo, es la menos apegada al espíritu divulgativo de la filosofía y la ciencia, que tan bien caracterizaban los personajes del Capitán Kirk (William Shatner) y su primer oficial, el señor Spok (Leonard Nimoy).
La culpa la tiene el nuevo director al mando, J.J. Abrams (Misión Imposible III, Lost), más bien criado por La Guerra de las Galaxias que por Star Trek, por lo que ha puesto el espectáculo muy por encima de las preocupaciones de la vieja era “moderna”.
La prueba es la copia del estilo Lucas para las secuencias espaciales, mientras que en lo argumental, el enfrentamiento entre los actuales Kirk (Chris Pine) y Spock (Zachary Quinto) se enmarca en un artificioso giro del típico “viaje en el tiempo”, pero que no es suficiente ni capaz de retomar los nuevos debates.
En todo caso, lo más valioso son las caracterizaciones de los jóvenes intérpretes, especialmente Quinto, quien logra un acercamiento impresionante al trabajo que hiciera inmortal a Nimoy, quien aquí también aparece.
De hecho, la cinta está contada desde la perspectiva del Vulcano, y el Kirk de Pine, víctima de sus propios arrebatos, nunca termina de mostrarse como el héroe al que muchos recordamos.
(Star Trek; E.U., 2009). Dirección: J.J. Abrams. Guión: Roberto Orci, Alex Kurtzman. Elenco: Chris Pine, Zachary Quinto, Jennifer Morrison, Eric Bana, Winona Ryder. Género: Acción, Aventura, Ciencia Ficción. Duración: 130 min.