INDIANA JONES: Y EL REINO DE LA CALAVERA DE CRISTAL (***)
Por Diana González.
Veinte años siendo el prototipo del héroe del cine de aventuras se dice fácil, pero el rostro de Harrison Ford, en su interpretación de Indiana Jones en Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal, muestra claramente el paso del tiempo, aunque el entusiasmo y habilidad del personaje para correr, esquivar balas y saltar de un coche a otro sobre elevados precipicios, se mantiene igual.
Quién lo diría, pero el viejo Indy se ha vuelto, realmente, viejo. Si no fuera por la magia que Steven Spielberg y George Lucas saben hacer sobre la pantalla, ni Harrison Ford en su real humanidad, ni el arqueólogo aventurero, hubieran dado la talla de una cinta como ésta, en donde la acción es tan abrumadora que casi llega al absurdo.
Evidentemente limitados por el estrecho y esquemático universo de la saga, que no sería Indiana si a él lo vistieran o ubicaran en situaciones diferentes, Lucas como guionista y Spielberg como director han girado un poco hacia la farsa en su intención de resucitar un personaje irrenovable.
El gran logro es que, pese a la forzada estrategia la cinta divierte, y mucho, porque evidencia el espíritu de regocijo con que fue creada. Después de todo, ni el par de magos detrás de las cámaras, ni mucho menos Ford, han perdido la simpatía y galanura de quienes han sabido ganarse un público mundial de todas las edades.
En ésta, no creo última parte, Indy ha sido llamado de nuevo a la aventura, porque un grupo de siniestros rusos comandados por Irina Spalko (Cate Blanchett) está detrás de una misteriosa calavera de cristal que podría darles la oportunidad de adueñarse del mundo.
En todo caso aquí radica la genialidad del episodio, pues al ubicarlo en 1957 durante la Guerra Fría, el genial Lucas y David Corp (coguionista) han sabido sacarle jugo a los misterios típicos de la época, como el mito del Área 51, con sus espacios secretos dedicados a la investigación nuclear y el fenómeno OVNI.
Claro que ello es sólo el preludio de las verdaderas aventuras de Jones, que dejaría de ser quien es si no lo viéramos en cuevas, pasadizos subterráneos y situaciones escalofriantes que involucren millones de insectos o de arácnidos.
De cualquier manera, la situación cronológica era importante, porque nadie podría olvidar que Ford se encuentra, a sus 64 años, a 20 de distancia de sus anteriores interpretaciones del personaje; y de la forma en que los guionistas lo reubican, para Indy han pasado también 21 años de su primera aventura fílmica: Indiana Jones y Los Cazadores del Arca Perdida, ubicada en 1936. Para esta cuarta parte, el típico hacer de Spielberg es quizá lo que menos ha envejecido, pues su genial estilo narrativo está más fresco y ágil que nunca, como basta ver en la divertida y al mismo tiempo espectacular apertura de la cinta. Claro que después de la magnificencia con que Indy vuelve a ser presentado al público, el filme se convierte en una loca carrera con mucha comedia física, llegando a rozar el Slapstick, o el estilo caricaturesco que exagera la violencia física sin mayores consecuencias reales.
Lo que compensa la situación es que a Ford lo acompaña la polifacética Blanchett, cuya gélida interpretación de una súper espía rusa es lo que se llama “ejemplo de fe escénica”, pues la australiana es tan divertida en su pomposa presencia, que da la impresión de que ella misma estuviera conteniendo la burla para su personaje.
Sin embargo, la mejor encarnación del espíritu retro del filme lo tiene la simpática actriz Karen Allen, de regreso en su papel de Marion, el interés amoroso de Indiana en Los Cazadores…; mientras que el futuro del personaje y de la saga misma parecen estarlo poniendo Lucas y Spielberg sobre los hombros del joven Shia LaBeouf que, de ser el heredero del sombrero y el látigo, nos obligará a estar al pendiente de su devenir personal y del de sus potenciales profesionales.
(Indiana Jones: And The Kingdom Of The Cristal Skull; E.U., 2008). Dirección: Steven Spielberg. Guión: George Lucas y David Corp. Elenco: Harrison Ford, Shia LaBeouf, Cate Blanchett y Karen Allen. Género: Aventura, Acción. Duración: 123 min.