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EL DÍA QUE LA TIERRA SE DETUVO (* ½)

Por Diana González.

*Antecedentes*
 
El día que la Tierra se detuvo, protagonizada por Keanu Reeves, es un remake de la cinta homónima (The Day the Earth Stood Still) realizada por el cineasta norteamericano Robert Wise en 1951, justo diez años antes de su clásico Al este del paraíso (West Side Story, codirigida con Jerome Robbins), y 15 años antes del que quizá sea el filme más memorable de este desaparecido realizador: La novicia rebelde (The sound of music/1965).
 
Tanto en la cinta original como en la versión actual de El día…, la historia trata de la llegada a la tierra de un súper alienígena que viene no sólo acompañado de un súper-mega-ultra poderoso robot, sino con intenciones aún más fuertes de destruir a la raza humana, en aras de salvar a un planeta que, como tal, es más importante por sí mismo para el vecindario galáctico, que quienes lo malhabitan.
 
Sólo que la película de 1951 está ambientada entre el final de la Segunda Guerra Mundial y los inicios de la Guerra Fría, a diferencia del contexto más bien apocalíptico-ambientalista de nuestro tiempo.
 
Sin embargo, entre ambas versiones hay suficiente continuidad, pues el personaje de Klaatu, interpretado por Reeves, por un lado conserva el mismo nombre (que, por cierto, podrían haberle dejado el de Keanu sin mayor problema), mientras que su variación más importante radica en la relación que como alienígena establece con los terrícolas, pues en la versión original se trata de una familia, y aquí de una mujer científica y madre soltera interpretada por Jennifer Connelly.
 
*La nueva versión*
 
Al frente de la nueva versión de El día que la tierra se detuvo está el director Scott Derrickson, quien para efectos prácticos debutó en  2005 con su impactante cinta de terror El exorcismo de Emily Rose.
 
Si su intención era aprovechar la palestra que conquistó con su anterior trabajo, tal pareciera que cometió un error, no sólo al retomar un tema por demás clásico, sino por la desgarbada forma en que lo aborda.
 
Para empezar, poner al frente del reparto a Keanu Reeves es una especie de trampa, cuando este actor se ha convertido en la encarnación posmoderna de la ciencia ficción cinematográfica, y todo el mundo generó expectativas sobre volver a ver algo parecido a Matrix.
 
Nada más lejano al estilo que aquí muestra Derrickson, quien con un montaje de ritmo lento, termina por convertir la falta de acción en un drama, por desgracia igualmente fallido, pues ninguno de los personajes posee la profundidad psicológica necesaria.
 
*Debilidades del guión*
 
De hecho, David Scarpa adapta el guión original de Edmund H. North con una serie de fallas estructurales que sería interesante cotejar en el filme del ´51. Para empezar, y dado que el extraterrestre no es malo, pues sus intenciones no provienen del odio sino de un requerimiento urgente y no personal, la cinta no posee antagonista, porque el robot gigante que sí amenaza a la tierra, enfrenta a una serie de personajes tan estúpidos y  antipáticos (encabezados por la mal seleccionada Katy Bates), que difícilmente a alguien le preocupará la suerte que corran.
 
Otra ausencia argumental importante es el romance, pues la relación entre Klaatu y la doctora Helen Benson (Connelly) es llevada estrictamente por la intención de conocerse como seres de mundos opuestos, sin que ninguno tenga la profundidad suficiente para hacerlos mínimamente interesantes. Klaatu, por ejemplo, no aporta ninguna idea reveladora de lo que significa ser un ente mucho más desarrollado, pues sus líneas resultan tan rutinarias como las que seguro se han oído innumerables ocasiones en películas similares. En todo caso, dicho desarrollo se da por hecho, pues le basta escuchar un breve segmento de una pieza de Bach, para reconocer la belleza producida por los terrestres, y lo mismo sucede con su exploración de los sentimientos sublimes, resumidos en el amor que la doctora siente por su pequeño hijastro, que la lleva a pedirle al extraterrestre que lo salve a él sin tomarse en cuenta a ella misma.
 
De hecho, el único personaje realmente fuerte (e interesante, porque supuestamente el de Bates también lo es), corresponde a Jacob, el hijastro de Conelly interpretado por el pequeño Jaden Smith (hijo de Will Smith). Este personaje de diez años tiene más fuerza, inteligencia y decisión que todos los demás juntos, rebasando incluso al de Regina Jackson (Bates), que como secretaria de la seguridad nacional de los Estados Unidos parece una señora de vecindad venida a más, con un criterio tan limitado que da risa en el mejor de los casos.
 
*Conclusión*
  
Así, con un casting muy mal seleccionado, empezando por el sello fácil en que se ha convertido Keanu, la poca credibilidad y fuerza que tiene el personaje de Jennifer Connelly, la ridiculez en que raya la interpretación de Katy Bates, sin olvidar la poca capacidad para impactar a un público mucho más sofisticado que el de hace casi sesenta años, El día que la tierra se detuvo hace una débil defensa de la urgente necesidad de proteger al planeta, pues queda mucho más clara la necesidad de exterminar a la raza humana, que las razones por las cuales alguien podría dejarla sobrevivir en la galaxia.

(The Day the Earth Stood Still; E.U., 2008). Dirección: Scott Derrickson. Guión: David Scarpa. Elenco: Keanu Reeves, Jennifer Connelly, Kathy Bates, Jon Hamm, Jaden Smith. Género: Ciencia Ficción, Thriller. Duración: 103 min.

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