Aclamada y batiendo récords en taquilla, así estrena este fin de semana la segunda película dirigida por el inglés Christopher Nolan acerca del popular Hombre Murciélago en la cinta Batman: El caballero de la noche.
En ella, el oscuro vigilante de Ciudad Gótica tendrá que volver a enfrentar la plaga criminal que acosa a la ciudad y, especialmente, el surgimiento de un ente privilegiado para el delito, al tiempo que trata de rescatar su interés amoroso de brazos de un gran rival.
El filme es una producción superlativa en todos los frentes, empezando por el presupuesto millonario que incluye el reparto de lujo encabezado por el propio Christian Bale repitiendo en el rol estelar, y a Gary Oldman, Michael Caine y Morgan Freeman en el de los típicos acompañantes: el Comisionado Gordon, el fiel mayordomo Alfred y el genial inventor Lucius Fox, respectivamente.
A todos ellos se añaden en esta segunda entrega Aaron Eckhart como el fiscal de distrito de Ciudad Gótica (rival en amores de Batman), Maggie Gyllenhaal en reemplazo de Katie Holmes en el papel de Rachel, y, por supuesto, la participación póstuma del malogrado Heath Ledger como El Guasón.
Excelentes, bien orquestados, con un atractivo mórbido desde la desaparición de Ledger, pero sobre todo, complejamente diseñados a nivel psicológico por los autores del guión: el propio director, Christopher, y su hermano y coguionista, Jonathan.
Así, con una fuerza perturbadora que surge de la fatídica y trágica broma que la muerte le jugó nada menos que al intérprete de El Guasón, Batman: El Caballero de la Noche siempre estará marcada por la sombra de la desgracia, justo como sucedió con El Cuervo ante la igualmente prematura, trágica y absurda muerte de Brandon Lee.
Sólo que en este caso la cinta tiene un poder añadido que le es inherente y que surge de la misma perspectiva u óptica de la historia, en donde también los opuestos se borran o traslapan, haciendo incierta o al menos siniestramente tenue la distancia entre el bien y el mal.
Y eso lo logran los Nolan dando al traste con el típico héroe de la tira cómica, pues el Batman de esta historia se hunde en las sombras de su propio hueco cardiaco, donde anida lo inhumano de sí mismo en una versión disimuladamente cercana, por reprimida, de Patrick Bateman, el psicópata americano que también interpretara Bale.
O cómo se le puede llamar a un “héroe” que atrae opuestos como El Guasón, cruelmente “reseteado” por la febril imaginación de los ingleses, quienes lo sacan de una pesadilla infantil mil veces peor que la sufrida por el propio Bruce Wayne cuando niño, y prolongada hacia la locura más abismal de todas.
Con su guión, francamente esquizofrénico, los Nolan no sólo despojan de sus poderes artificiales al supuesto héroe nocturno, sino que lo lanzan a esas mismas profundidades de locura, en donde nada ni nadie es claro, ni bueno, ni cierto.
Todo esto acompañado de toda clase de artillería y pirotecnia fílmica, con la que los Nolan pretenden cumplir con las más altas expectativas del público a lo largo de las agitadas, a veces incluso cansadoras, dos horas y media de proyección, en las que el finado Ledger deja muy atrás la colorida interpretación que Jack Nicholson le diera al personaje en 1989.
Inmortalizándose en el personaje, Ledger no sólo prende fuego a todo el dinero de los bancos de Ciudad Gótica, sino que se roba también el protagonismo del filme al estilo en que Hans Gruber (Alan Rickman), el terrorista de Duro de Matar, lo hiciera en aquella otra película.
Si no fuera porque el contexto que lo rodea es absurdo e imposible (cada acto vandálico habría supuesto toda una organización militar y no las ocurrencias de un maniático), El Guasón habría despertado tanto terror como fascinación ante el exceso de su personaje, que además choca con el supuesto verismo existencial del guión.
De cualquier manera, esto es suficiente para hacer del nuevo Batman un personaje con un profundo conflicto de fe, de búsqueda de sentido existencial, cuya conclusión no puede ser otra que el vivir para siempre relegado en las sombras.
Batman: El caballero de la noche, por su nivel de violencia y temática es sólo recomendable para adultos y adolescentes mayores de 13.
(Batman: The Dark Knight; E.U., 2008). Dirección: Christopher Nolan. Guión: Christopher Nolan y Jonathan Nolan. Elenco: Christian Bale, Heath Ledger, Aaron Eckhart, Maggie Gyllenhaal, Michael Caine, Morgan Freeman y Gary Oldman. Género: Aventura, Drama. Duración: 142 min.